Lili Redondo: La influencer que dejó de serlo por una relación tóxica y comparte ahora su dura historia

‘Te lo digo porque te quiero’ es una historia real y más común de lo que podamos imaginar

Portada de 'Te lo digo porque te quiero'

Portada del primer libro de Lili Redondo. / Foto cedida por Plaza y Janés

Una relación tóxica puede destrozarte la vida, o como mínimo, dejarte marcada. Lili Redondo lo sabe bien. Antes de 2017 era una joven influencer que había descubierto que era capaz de conectar con cientos de miles de personas a través de las redes sociales. Era joven y guapa, tenía muchos amigos, dinero y un futuro brillante por delante. Pero un día se enamoró y su sueño se transformó en una pesadilla.

Poco a poco se fue aislando del mundo y toda su vida se reducía a su relación con un chico que controlaba todos los aspectos de su vida y que no la dejaba ni respirar. Dejó las redes por no discutir más con él y se separó de sus amigos y familia.

Pero tuvo la suerte de darse cuenta de que las cosas no podían seguir así y tomó decisiones que la ayudaron a salir de aquella historia tóxica. Fue a terapia, contó a los suyos lo que había pasado y encontró la manera de perdonarse y seguir adelante. Ahora comparte todo lo que vivió a través de Te lo digo porque te quiero, una novela que mezcla realidad y ficción y que puede ser un punto de apoyo para muchas mujeres que están viviendo algo parecido.

Los celos, la manipulación, la falta de autoestima… hemos hablado con ella de todo eso ahora que ya es otra mujer y puede hablar de lo que sucedió.

Tu relato es sobrecogedor, ¿qué has sentido cuando lo has leído todo seguido?

Lo he leído muchísimas veces, la verdad, y cada vez he ido sintiendo cosas diferentes. Al principio era muy duro leerlo, pero, al final, mucha satisfacción y mucho orgullo de haber podido salir de ahí y haberlo escrito para que otras personas lo puedan leer y puedan intentar no caer en eso.

Supongo que enfrentarse a todo lo que viviste para escribirlo, no habrá sido fácil, ¿qué o quién te convenció para hacerlo?

La verdad es que yo misma. Todo mi entorno me apoyó cuando les conté mi idea, pero formaba parte de mi terapia. Al principio no era capaz de hablar de ello y mi psicóloga me dijo, ‘escríbelo, si no eres capaz de hablarlo, escríbelo. Al final salió una novela.

¿Qué has aprendido escribiendo tu historia?

Muchas cosas, entre ellas, que no hay que callarse las cosas que te están pasando porque si no me hubiese callado y se lo hubiera contado a quien fuera, seguro que no hubiera llegado la cosa tan lejos. Empiezas a justificar cosas que no tendrías que hacer, a aislarte, a callarte y así es como terminas cayendo en una historia así. Si se lo cuentas a alguien que te quiere, o a cualquier persona, te va a decir, ‘oye, esto no está bien’. Creo que es super importante confiar en las personas que tienes alrededor y no callarte estas cosas.

En 2019 compartiste una publicación en la que confesabas el infierno que habías vivido, ¿cuántas veces tuviste que escribir aquel texto?

Del tirón. No tenía pensado hacer nada porque esto pasó en 2017 y durante dos años yo no dije nada. Pero un 8 de marzo dije, ‘qué mejor día para reivindicar esto’. Siempre he tenido facilidad para escribir y lo escribí del tirón. Dudé, esto es una bomba, no para la gente que me sigue, que no me conoce, sino para la gente que me conoce, que dirá ‘¿en qué momento ha pasado esto?’. Pero ya está, dije, ‘lo envío’ sin darle muchas vueltas.

Aquella fotografía es hoy la portada de tu libro, supongo que será especial para ti.

Mi editora me dijo, ‘vamos a sacar unas fotos en un ático de Madrid’. Yo le dije que me daba mucha vergüenza y que no quería hacerme fotos y le pregunté si podíamos tirar de algo de mi Instagram. Nos vino a las dos a la mente esa foto que para mí es super importante porque ahí es donde empezó todo, donde di el primer paso.

Visto desde fuera es difícil entender cómo se puede seguir dando oportunidades a un chico como el que fue tu pareja, ¿te has sentido juzgada?

Sí. Primero me he sentido juzgada, mucho, por mí misma. ¿Cómo he podido hacer esto? ¿Cómo he podido aguantar esto? Me he castigado mucho a mí misma. Después, cuando empecé a contralo, hay gente que te entiende y hay gente que te dice que lo está entendiendo, pero tú ves en su cara que no lo está entendiendo y que está diciendo ‘a ver, si esto lo veías tan claro, ¿por qué te mantuviste ahí, por qué no hiciste nada?’. Pero cuando estás ahí no es tan sencillo, es difícil de explicar para alguien que no lo ha vivido. Cuando estás metido en una relación tóxica tú no lo ves. Ninguno somos tonto, si lo viéramos no seguiríamos ahí. Te montas tus propias justificaciones para estar ahí.

Tú no eras consciente de lo que te estaba sucediendo, pero, ¿por qué la gente de tu entorno no fue consciente?

Ellos se han sentido muy mal por eso, por no haberse dado cuenta y porque yo no se lo hubiera contado. Pero al final fue todo responsabilidad mía, yo me aislé. Dejé de salir con mis amigas poniendo excusas, con mi familia tres cuartas de lo mismo. Y cuando quedaba, estaba todo el rato pendiente del móvil porque estaba todo el rato escribiéndome en plan, ¿qué haces?, ¿con quién estás?, ¿qué tal tus amigas?, ¿qué vais a hacer?, ¿hay chicos?, ¿cuál es el plan? y ‘anda mándame una foto a ver qué guapa vas’. Así que, cuando salía con mis amigas, sabía que a la vuelta iba a tener problemas y dejé de hacerlo solamente por evitar esos problemas y esos dolores de cabeza. Mis amigas se lo tomaron en plan ‘está enamorada y solo le hace caso a su novio’, pero nada más lejos de la realidad.

¿Has recibido feedback del otro protagonista del libro?

No y espero no tenerlo.

Tu historia es inspiradora y supongo que ayudará a muchas mujeres, ¿cuál es el primer síntoma que nos tendría que poner en alerta?

Yo creo que empiecen a coartarte en cualquier cosa que tú quieras hacer, en cualquier ámbito. En ropa, en amigas, amigos, de quedar o de hacer lo que te le gana. En cualquier ámbito que te empiecen a manipular un poco es el primer punto en el que tienes que decir, ‘uy, un momento, que tú no me mandas, tú no estás por encima de mí, ni me tienes que decir lo que hago, lo que me pongo o con quién salgo’. En el momento en el que identificas una cosa de esas, alarma.

Al final, apuestas por el amor propio, ¿por qué crees que cuesta tanto darnos cuenta de eso?

Yo siempre he pensado que me quería y valoraba mucho, pero he descubierto que no, que no era capaz ni de estar sola en mi propia compañía. No era capaz ni de mirarme al espejo cuando pasó esto. Es muy complicado porque todos vamos con el amor por bandera diciendo que nos queremos mucho y que lo primero en nuestra vida somos nosotros, y no es verdad, por lo menos en mi caso. Yo siempre he antepuesto todo y a todos por delante de mí. Cuando me ha pasado esto y me he visto sola. Yo alejé a mis amigos y a mi familia y solo le tenía a él, pero también decidí alejarle. Estaba sola y no me tenía ni a mí misma, porque no había aprendido a estar conmigo misma y a quererme con mis cosas buenas y mis cosas malas. No era capaz ni de mirarme al espejo porque decía, ‘tía, es que eres tonta, ¿cómo has llegado a este punto de quedarte sola y de que nadie te quiera?’. En realidad, no es así, es super importante aprender a estar solo porque si no, es cuando te viene el primero de turno, que no te está haciendo bien del todo, pero te agarras a ella y soportas todo por no estar sola y porque te da un amor que tú no te das. Si cumples tus expectativas y te das todo el amor que te necesitas, si viene otra persona que te quiera dar más amor, fenomenal, pero con el tuyo solo te tiene que bastar.

Tú eras una influencer con éxito y dejaste las redes para evitar discusiones, ¿qué sentiste al recuperarlas?

Miedo porque al final era muy activa y tenía de todo, un canal de yotube, una cuenta de Instagram con el triple de seguidores que tengo ahora… en el momento en el que lo dejó hice unos stories que no dije nada, sino que necesitaba una etapa de desconectar. Me dejó de seguir mucha gente y yo lo entiendo porque si estoy siguiendo a alguien que me encanta y dice que se va, pues adiós, que te vaya bien en la vida, pero no voy a seguir una cuenta inactiva. La vuelta la hice muy progresiva y recibí un feedback tan bueno que me quitó un poco el miedo y lo retomé, no de manera profesional. No salgo a la calle a hacerme fotos ni hago campañas.

Siguiendo con tu relato, ¿crees a día de hoy que algún tipo de celos que se pueda justificar?

No. Yo nunca he sentido celos, pero creo que al final, todo lo de los celos está basado en la inseguridad de la otra persona. Si confías en una persona, ¿por qué tienes que sentir celos? Y si esa persona te quiere dejar porque ha conocido a otra persona, alégrate porque no vas a estar con una persona que no quiere estar contigo.

Hay quien critica novelas como 50 sombras de Grey o 365 días que idealizan relaciones tóxicas, ¿cómo valoras esta literatura?

Son una mentira. Esas historias no terminan bien. Justo el otro día, una alumna del colegio decía ‘es que yo quiero tener una relación tóxica como la de 50 sombras de Grey’. Buaaa, ¿cómo te quedas? No me lo podía creer. Le dije, ‘te vas a leer este libro que he escrito’. Lo estoy viendo en mis propias alumnas de 15 años que están idealizando ese tipo de historias que terminan bien, donde el hombre te protege y lo da todo por ti. Una persona así no te quiere y no te va a hacer bien.

En tu novela también planteas otras situaciones como la de una amiga que está en terapia por una noche que fue drogada y sufrió abusos, ¿qué dirías a alguien que ha pasado por eso?

Que lo cuente, primero, porque al final, las cosas que no se cuentan, no las procesas y no las superas, se quedan traumadas. Que no se sienta juzgada, aunque lo haya consentido en un principio y luego haya dicho que no, o haya dicho que no desde un principio, o haya pasado lo que haya pasado. Pero si hay un abuso es porque esa persona no quería. Que no sienta, ‘jolín, a lo mejor lo provoqué yo, jolín es que no me acuerdo, a lo mejor fui yo’. Da igual, el caso es que ha pasado, cuéntalo, intenta normalizarlo y ve a terapia para que no se quede enquistado y te de problemas a largo plazo.

Otra trama se centra en una relación donde hay desigualdad social y de color y la presión de una familia que no tolera eso, ¿has podido ser empática con alguien que sucumbe y deja que le dirijan su vida?

Que dirijan su vida, no. Creo que son valores familiares, creces en una familia y estés de acuerdo con sus valores o no, al final creces ahí. Los primeros 15 años estás bajo esa influencia y eso forma tu manera de ser. Luego puedes tomar decisiones y creer en lo que quieras, pero estás influido. Empatizo un poco porque te dejas llevar por lo que te rodea, pero también hay que dar un puñetazo en la mesa.

A veces pensamos que una chica joven, guapa, con éxito y buen nivel social no puede caer en esto, pero nadie está libre, ¿no?

En el momento en el que conocí a este chico yo me sentía estupendamente con todo. Tenía muchos amigos, dinero, me acababa de independizar. Estaba viviendo el sueño madrileño. De mí para dentro me sentía estupendamente. Y tenía una personalidad fuerte de ‘a mí nadie me va a toser, nadie me va a hacer daño porque soy lista, lo veo venir’. Si a mí pensando eso me pasó lo que me pasó, muchas niñas que veo en mi colegio, con la autoestima más bajita, que pesan 50 kilos y las están llamando gordas. Si por lo que sea, se sienten más bajitas de autoestima, esto las puede destrozar. Si yo me sentía super arriba y me destrozó, una persona que esté mal consigo misma, se va a agarrar a un clavo ardiendo y van a hacer con ella lo que quieran.

Dicen las encuestas que las nuevas generaciones vienen más machistas y menos tolerantes. Tú que trabajas con adolescentes, ¿lo ves así en tu día a día?

No, lo que veo creo que no es así. Las cosas están cambiando. Las niñas no se dejan intimidar por comentarios que les puedan hacer los chicos. Y también lo veo en los alumnos que no defienden comentarios que hacen otros niños. Veo niños hablando mal de na niña y veo otros que las respaldan. Creo que va a seguir habiendo machistas, pero en las nuevas generaciones que tengo bajo mi techo, sí veo que poco a poco se nos va teniendo más en cuenta y respetando más.

¿Te consta que alguno de tus alumnos haya leído el libro?

Me consta más de padres de mis alumnos que de mis alumnos porque muchos son muy pequeños. Pero he recibido mensajes de madres que han visto mi cara en un estante de Carrefour y han leído el libro. al principio tenía un poco de miedo porque es una realidad ficcionada, pero es una realidad. Es como contarle tus intimidades al mundo y da un poco de vértigo, pero las críticas que he tenido han sido muy positivas.

En las últimas semanas el tema ha estado muy presente por el documental de Rocío Carrasco, ¿qué valoración te merece?

No me ha dado tiempo a verlo y no puedo opinar sobre él porque no conozco su historia, sólo he visto unos pocos clips. He visto que ella está muy afectada cuando habla de su historia y no voy a entrar en si es verdad o mentira porque no conozco la historia, pero me siento identificada en esos pequeños clips por la angustia que le permite casi ni hablar.

Dicen que el hombre es el único que tropieza dos veces con la misma piedra, ¿crees que podrías volver a caer en una historia así?

no. Sí que es verdad que yo tropecé varias veces con la misma piedra. Yo esta historia la retomé varias veces. Me sentía tan sola que solo le tenía a él y volvía y volvía. Pero una vez que ha pasado el tiempo y lo he visto desde fuera y he ido a terapia a quererme y valorarme, me he dado cuenta de que no podría caer en algo parecido porque en este momento soy muy capaz de identificar esto, porque lo he vivido y porque he pasado un año escribiendo este libro. Cualquier persona que venga ahora y me vaya a hacer un pequeño comentario, se lo voy a analizar mucho. El pobre chico que venga va a tener que pasar un filtro muy fino.

La música está muy presente en tu libro y me resulta curiosa esa capacidad de encajar canciones con situaciones cotidianas del día a día, ¿qué papel juega en tu vida?

Todo. Para empezar, soy profesora de música y partiendo de ahí, imagínate. Cuando recuerdo cualquier situación que cuento en el libro siempre me viene una canción a la mente porque todo lo relaciono con canciones. Hay canciones que voy escuchando en la radio y me vienen recuerdos, personas, sensaciones o sentimientos porque todo lo relaciono con canciones. En ese momento sonaban las canciones que sonaban y son las que están en el libro. Para una persona que tenga más o menos mi edad y recuerde las canciones que sonaban en ese momento, también ayuda un poco a meterte en la atmósfera del momento de libro. Si recuerdas que estaba sonando El canto del loco, no va a ser ahora que no suena tanto, pero en ese momento yo tenía todos los discos.

Está claro que lo tuyo es la música en español y muy generacional. Grupos que están en el imaginario de cualquier millennial, ¿hay alguna canción que te haya resultado especialmente terapéutica en todo este proceso?

Depende del momento. Cuando he estado mal me he puesto canciones de Pablo Alborán y me he puesto a recrearme en mi sentimiento de que estoy fatal. No voy tanto por canciones o artistas sino por el mood que lleve la música. Si son canciones super deprimentes me las he puesto en días de lluvia que me sentía fatal. Pero cuando veía la luz al final del túnel me ponía cosas más animaditas.

En tus redes hemos visto varios vídeos tuyos con el piano, ¿para cuándo un disco?

Eso no me lo habían preguntado nunca pero nunca digas nunca. Pero no, de momento soy feliz con mi escuela y los años en el que estuve en el conservatorio y las orquestas en las que estuve. Pero ahí se queda.

Después de todo lo que has pasado, ¿puedes decir que el amor es maravilloso?

Uffff… creo que el buen amor y el amor correcto y sano debe ser maravilloso, que yo no lo sé. Sí, sí, creo que el amor sano y respetuoso y no quiere decir que no discutas o que sea tu media naranja, no, pero sí que creo que el amor, ya no romántico, sino el que puedo sentir por mis amigos o mi familia, es maravilloso.

Y hablando de amor romántico, ¿no te asusta lo que puedan pensar los próximos candidatos con este libro y esta historia a tus espaldas?

He pensado, ‘jolín, al que venga, pobrecito’. Noto que soy un poco más precavida. Hay un perfil de hombre, como el protagonista del libro, que tiene una doble cara. De puertas para afuera es una persona maravillosa a la que todo el mundo quiere, respeta, admira, con la que todo el mundo quiere pasar tiempo y, luego, de puertas para adentro, es otra persona. Es parte de mi historia, no de mi presente, pero es algo que pasó y me hace ser como soy ahora.

¿Qué te gustaría y qué no te gustaría que dijeran de tu libro?

Lo que más me gustaría que dijeran es ‘jolín, estoy en esta situación y lo he dejado porque lo he leído y me he dado cuenta de a dónde has llegado tú, y no quiero llegar ahí y le he mandado a tomar viento’. Me sentiría orgullosa de esa persona y de mí por haberlo escrito y que lo haya podido leer. ¿Qué no me gustaría? No lo sé… no me gustaría que me juzgaran, pero, por otro lado, si no lo has vivido, no lo puedes juzgar.


icono_desplegar_comentarios_2

Comentarios

icono_desplegar_comentarios_2
LOS40

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?

Escucha la radio en directo

Los40
En directo

Tu contenido empezará después la publicidad

HOY EN LOS40

PODCAST

PROGRAMACIÓN

PLAYLISTS

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad