Durante la mayor crisis de The Rolling Stones, Mick Jagger debutó en Japón cuando Tina Turner “pasaba por allí”
El álbum 'Steel wheels', según Wood, “unió a la banda otra vez después de tres años de parón que estuvo a punto de ser permanente"

Mick Jagger de los Rolling Stones / Bob King
En 1988, casi tres décadas después de nacer, The Rolling Stones estaban inmersos en una crisis profesional y personal. A menudo, tanto la banda, como la prensa, describen esa época como la más tensa en su historia. Mick Jagger decidió centrarse en su segundo disco en solitario, ‘Primitive cool’, en su primer tour como solista… y en su debut en los escenarios japoneses entre el 15 y el 28 de Marzo. Quince años antes le habían negado la entrada al país por delitos relacionados con las drogas. Mereció la pena. Casualmente, Tina Turner pasaba por allí…
En 1973, en la cumbre de la fama, The Rolling Stones giraban por todo el mundo. Era la mejor banda de rock and roll y agotaba las entradas allá a donde iba. Inicialmente, su gira por países que bordeaban el Océano Pacífico estaba previsto que pasara por Australia, Nueva Zelanda… y también Japón, país en el que el grupo nunca antes había estado. Pero se quedó con las ganas.
El 8 de enero, el Ministerio de Asuntos Exteriores japonés anunció que no permitirían la entrada a Mick Jagger por sus condenas previas relacionadas con drogas. Las consecuencias fueron nefastas porque las entradas ya estaban vendidas, el ‘merchandise’ estaba listo… y los fans sufrieron una enorme decepción.
LOS40 Classic
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Quince años después, Mick Jagger decidió presentar su segundo álbum como solista, ‘Primitive cool’ (1987) – el siguiente a su debut ‘She’s the boss’ (1985) - con su primera gira en solitario, a pesar del enfado del resto de la banda a la que dejó en el limbo.
Poco antes, The Rolling Stones habían publicado el álbum 'Dirty work' (1986), pero Jagger decidió que no iba a hacer gira con el grupo para promocionarlo. En lugar de eso, se centró en su proyecto en solitario. Richards manifestó su descontento en los medios y Jagger respondió, también públicamente. ‘Kow Tow’ y ‘Shoot off your mouth’ fueron escritas por Mick, supuestamente, como respuesta a los comentarios despectivos de Keith.
La gira para presentar ‘Primitive cool’ fue muy breve. 30 conciertos. La mayoría (19) en Australia. Ocho en Japón.
El tour japonés supuso la primera vez que un miembro de los Rolling Stones visitaba el país. Fue un enorme éxito. Los fans japoneses agotaron las entradas en cuestión de horas. Entre el 15 y el 28 de Marzo, Jagger ofreció cuatro conciertos en Osaka, dos en Tokio y dos en Nagoya. Terminó cantando para 170.000 fans, aproximadamente. Los precios de las entradas eran de unos 6.500 yenes de media (en torno a 50 dólares de 1988).
El primer show fue el 15 de Marzo de 1988 en Castle Hall de Osaka. Sin duda, fue una ocasión memorable. La espera para ver a un ‘Stone’, había sido muy larga.
Casualmente, Tina Turner, que llevaba un año recorriendo el mundo con su ‘Break Every Rule World Tour’ (entre marzo de 1987 y 1988), coincidió con Jagger en Japón. Las dos leyendas hicieron un cruce de alto voltaje. Hicieron duetos electrificantes, más que memorables, en Osaka (el 16 de Marzo) y en Tokio (23 de Marzo) de ‘It’s only rock ’n’ roll (But I like it)’ y de ‘Brown sugar’. La química explosiva de ambos se hizo más que evidente.
El repertorio del tour – oficialmente llamado ‘Suntory Dry Beer Live Mick Jagger in Japan - se centró en el catálogo de los Stones y manifestó lo decepcionante de la carrera en solitario de Jagger, tal y como señalaba un artículo publicado en ‘Rolling Stone’. Cuando el 22 de Marzo llegó a Tokio, se había ‘deshecho’ de tres de las canciones que había incluido en sus shows de Osaka de sus discos en solitario. De las 22 canciones - en dos horas y media - del repertorio, los 50.000 asistentes al concierto de Tokio solo escucharon seis canciones de sus álbumes ‘She’s the boss’ y ‘Primitive cool’.
Jagger no descartó la posibilidad de reconciliarse con la banda en una entrevista con la revista Rolling Stone de finales de 1988. Admitió, no obstante, que no estaba seguro de lo que ocurriría en el futuro. "Si los Stones siguen tartamudeando y no arrancan de verdad, entonces, obviamente, tendré que...", dijo murmullando, sin terminar la frase. “Ahora que le he cogido el gusto a tocar en directo otra vez, seguiré haciéndolo”.
En esa época, el futuro de los Stones estaba marcado por interrogantes. Afortunadamente, llegó la reconciliación y las heridas cicatrizaron lo suficiente como para empezar un nuevo disco: 'Steel wheels' (1989). Como dijo Ronnie Wood: “Es el álbum que unió a la banda otra vez después de tres años de parón que estuvo a punto de ser permanente".












