El día que Celine Dion ganó Eurovisión, se “sintió como un caballo de carreras” y cumplió su sueño: ser una estrella internacional como Michael Jackson
Hasta 36 años después, Suiza no volvió a ganar el festival. El triunfador, Nemo, rindió homenaje a la diva poniéndose un 'outfit' inspirado en ella

Celine Dion actuando en el Festival de Eurovisión en 1988 / Independent News and Media
Aquel 30 de Abril de 1988, Celine Dion se sintió como un caballo. Como un caballo de carreras.
Porque se hacían apuestas por ‘el artista ganador’ y hasta su futuro marido, entonces mánager, el fallecido René Angélil, apostó fuerte por ella. “No hace falta decir que la apuesta le salió redonda”, recordaba la artista. Porque esa joven y desconocida promesa se convirtió en la gran triunfadora de la 33ª edición del Festival de Eurovisión. La canadiense representaba a Suiza con el tema ‘Ne partez pas sans moi’. Esa noche, en Dublin, Celine Dion dio un enorme paso para cumplir su sueño: ser una estrella internacional como Michael Jackson.
A sus 20 años, Céline Marie Claudette Dion todavía no era la ‘Reina de las Baladas’, pero sí una joven promesa con un buen puñado de discos en francés y una nada desdeñable andadura de éxito en su Canadá natal, en Québec, y en Francia. Con solo 13 años ya había publicado su primer álbum – ‘La voix du bon Dieu’ (1981) - gracias a que el manager René Angélli, que confiaba ciegamente en ella, hipotecó su casa para financiarlo.
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Celine siguió grabando discos y se convirtió en la primera artista canadiense que recibía un Disco de Oro en Francia (por el single or the single ‘D'amour ou d'amitié’). A los 18 años, después de ver una actuación de Michael Jackson, le dijo a Angélil que quería ser una estrella internacional como el ‘Rey del Pop’. Y su primera gran oportunidad para conseguirlo fue cantar en el Festival de Eurovisión.
Cuando la eligieron para representar a Suiza, se sintió desconcertada. Recordaba su perplejidad en una entrevista en The Jonathan Ross Show: "… recibí una llamada para representar a Suiza como francesa canadiense quebequense... no lo entendí". Celine no tenía claro cómo reaccionarían los suizos cuando supieran que ella les representaría. Era relativamente desconocida en el país.
Pero ahí estaba, dispuesta a vivir “una aventura muy extraña para mí”, como reconoció en el programa de Ross. Aunque Céline no era suiza, los compositores (Atilla Sereftug y Nella Martinetti) de ‘Ne partez pas sans moi’ sí lo eran y tampoco hay una regla que obligue a haber nacido en un país para representarlo.
El 30 de Abril de 1988, en el RDS Simmonscourt Pavilion de Dublín (Irlanda) se celebró la 33ª edición del Festival de Eurovisión. El año anterior, el vencedor había sido Johnny Logan que representaba a Irlanda con ‘Hold me now’.
Recordamos que en esa edición dublinesa, España estuvo representada por ‘Made in Spain (La chica que yo quiero)" de La Década Prodigiosa (que terminó en el puesto 11 (de 21) con 58 ‘points’).
Celine Dion actuó en novena posición. Llevaba puesto un atuendo, hoy icónico. Una blazer cruzada blanca y una falda tutú, sin medias. "En su estilo, a Celine le gusta mezclar la feminidad y la masculinidad" observa Thomas LeBlanc, presentador del podcast ‘Céline Understood’ para CBC.
Durante la actuación, Celine no utilizó el escenario. Se quedó parada en el mismo sitio mientras la cámara tomaba planos cortos y largos. Cuando terminó su interpretación de la conmovedora balada de amor ‘Ne partez pas sans moi’ (No te vayas sin mí), esperó con la delegación suiza el resultado de la votación.
Votación de infarto. Se recuerda como una de las más emocionantes y reñidas en la historia de Eurovisión. Celine Dion ganó la competición por solo un punto (137) al representante de Reino Unido, Scott Fitzgerald (136). Era la segunda victoria de Suiza 32 años después de ganar la primera convocatoria del certamen en 1956. Y hasta 2026, fue la última canción en francés que se alzaba con el primer puesto.
Dion fue fotografiada al día siguiente en el Hotel Shelbourne de Dublín disfrutando de un desayuno de champagne. Respondió a un reportero de RTÉ News diciendo que sabía que ganaría porque la gente no había dejado de decirle que lo conseguiría.
En 2025, reflexionando sobre su participación en Eurovisión, Celine confesó que se había sentido como un caballo. "Déjame desarrollarlo", le dijo a Jonathan Ross. "Puedes apostar por el artista que quieres que gane. Así que mi marido (entonces su mánager René Angélil), un jugador, apostó por mí. No hace falta decir que la apuesta le salió redonda".
Se rumoreó que esa noche comenzó su relación con René. “La historia es que la noche que ganó, se besaron por primera vez e iniciaron una relación secreta… supuestamente”, contó Leblanc en IN Magazine.
Lo que sí es cierto es que el triunfo de Celine en Eurovisión catapultó su carrera y su vida personal a niveles más altos. Su actuación marcó un paso significativo en su empeño por convertirse en una célebre artista internacional. En 1990, dos años después, lanzó al mercado su primer disco en inglés, ‘Unison’, y en 1991 alcanzó lo más alto con el tema central de ‘La bella y la bestia’, la película animada de Disney, a dúo con Peabo Bryson.
La tercera vez que Suiza resultó vencedora en Eurovisión fue en 2024, 36 años después, cuando Nemo Mettler sumó 591 puntos, la máxima puntuación del festival, con la canción ‘The code’. Se convirtió en el primer artista no binario en ganar el concurso. Nemo rindió homenaje a Celine Dion apareciendo con un ‘look’ inspirado en el conjunto blanco que la canadiense llevó durante su actuación en 1988. Fue durante una actuación con la orquesta de su ciudad natal, la Sinfonie Orchester Biel Solothurn, poco después de ganar.
Como es sabido, en 2025 el Festival Eurovisión se celebró en Basilea, Suiza. De acuerdo a la BBC se rumoreaba que Celine aparecería en el evento. Pero lo que hizo fue enviar un mensaje muy especial en vídeo: “Nada me gustaría más que estar con vosotros en Basel en este momento. Suiza siempre ocupará un lugar especial en mi corazón. Es el país que creyó en mí y me dio la oportunidad de formar parte de algo tan extraordinario. Ganar Eurovisión para Suiza en 1988 fue un cambio de vida para mí y estoy muy agradecida a todos los que me apoyaron”.












