La última vez que Madonna inauguró los MTV VMAs revolucionó el pop con un beso que estuvo a punto de ser muy diferente
La Reina del pop regresará a los conocidos galardones de MTV, 23 años después
Britney Spears y Madonna en los MTV Video Music Awards (VMAs) de 2003, en Nueva York. / Christopher Polk
Este 2026, Madonna volverá a ocupar un lugar privilegiado en los MTV Video Music Awards como encargada de inaugurar la ceremonia, que se celebrará el próximo 28 de septiembre en Nueva York. Más de cuatro décadas después de su irrupción en la cultura pop y convertida en una de las artistas más asociadas a la historia de los premios, la Reina del Pop regresará al escenario que tantas veces ha utilizado para desafiar las normas establecidas.
Su regreso adquiere, además, un significado especial porque inevitablemente remite a la última vez que ejerció como gran actuación de apertura de los VMAs. Han pasado 23 años desde aquella noche del 28 de agosto de 2003 en el Radio City Music Hall de Nueva York, cuando Madonna protagonizó una de las actuaciones más comentadas de todos los tiempos junto a Britney Spears y Christina Aguilera. Lo que comenzó como un homenaje a la historia de los premios acabó convirtiéndose en una de las imágenes definitivas del pop del siglo XXI.
Britney Spears - Like a Virgin ft Christina Aguilera and Madonna
Aquel año, MTV celebraba el vigésimo aniversario de los VMAs y quiso mirar hacia su propia historia. Para ello recurrió a la artista que mejor simbolizaba el espíritu provocador y revolucionario de la gala. La actuación recuperaba el legado de aquel legendario Like a Virgin que Madonna interpretó en la primera edición de los premios, en 1984, estableciendo un puente entre varias generaciones de estrellas del pop.
La actuación comenzó precisamente con Britney Spears y Christina Aguilera vestidas de novia sobre el escenario, recreando el imaginario de la Madonna de mediados de los 80. Poco después apareció la propia artista con un traje negro de inspiración masculina para interpretar fragmentos de Like a Virgin y Hollywood. Seguidamente, se incorporó Missy Elliott, que completó la reunión de popstars con su éxito Work It. Pero el número pasó a la historia por lo que sucedió en apenas unos segundos, en un abrir y cerrar de ojos.
Britney Spears y Madonna durante su actuación junto a Christina Aguilera en los VMAS de 2003. / Christopher Polk
Un escándalo cuidadosamente preparado
Durante la performace, Madonna besó primero a Britney Spears y después a Christina Aguilera. El primer beso fue retransmitido íntegramente y se convirtió de inmediato en un fenómeno global. El segundo apenas tuvo repercusión televisiva porque la realización decidió cortar hacia un primer plano de Justin Timberlake, entonces expareja de Spears, en busca de su reacción. Aquella decisión condicionó para siempre el relato posterior de la actuación.
Con el tiempo se ha sabido que nada fue improvisado. Productores y ejecutivos de MTV han explicado que el beso —"sin lengua", aclarado por Britney— formaba parte de la actuación desde los ensayos y que el número fue mantenido en secreto para preservar el factor sorpresa. La intención era construir un momento histórico para celebrar los 20 años de los VMAs y, tratándose de Madonna, el resultado terminó superando cualquier expectativa.
El entonces presidente de MTV, Van Toffler, había dado a la cantante un enorme margen creativo para diseñar la apertura de la gala. Lo que buscaba la cadena era un acontecimiento televisivo capaz de homenajear el pasado de los VMAs y, al mismo tiempo, definir su presente. El beso terminó eclipsando el resto de la ceremonia y acaparó titulares durante semanas en medios de todo el mundo.
La propia Madonna intentó rebajar la polémica semanas después en una entrevista con Oprah Winfrey. Allí aseguró que no entendía por qué el gesto había provocado semejante revuelo y definió lo ocurrido como un "beso amistoso" —"No sé por qué la gente hace tanto escándalo por eso. ¿Acaso nadie ha visto a dos chicas besarse antes?", expresó— Fiel a su personalidad provocadora, también recordó que después de más de veinte años de carrera había aprendido a desenvolverse en cualquier situación sobre un escenario.
Christina Aguilera sustituyó a JLo en un beso que casi nadie vio
La otra gran protagonista de aquella actuación fue, paradójicamente, la que terminó quedando fuera de la fotografía histórica. Años después, Christina Aguilera explicó que la realización de la gala decidió mostrar la reacción de Justin Timberlake justo cuando llegaba su beso con Madonna, lo que hizo que millones de espectadores apenas fueran conscientes de que ella también había participado en aquel momento.
Al día siguiente, las portadas de periódicos y revistas se centraban casi exclusivamente en Madonna y Britney Spears. Aguilera reconoció que llegó a sentirse olvidada dentro de una historia en la que había tenido exactamente el mismo papel que su compañera de generación.
Britney Spears, Madonna y Christina Aguilera actuaron como teloneras en los MTV Video Music Awards de 2003 (Foto de Kevin Kane/WireImage). / Kevin Kane
La historia adquirió una nueva dimensión cuando, años más tarde, JLo confirmó una de las leyendas más comentadas en torno aquella actuación. Según explicó la propia Diva del Bronx, ella era la que, originalmente, iba a formar parte del número junto a Madonna y Britney Spears. De hecho, llegó a ensayar con ambas en casa de Madonna antes de que los compromisos derivados del rodaje de Shall We Dance? —que estaba teniendo lugar en Canadá— le impidieran participa por problemas de agenda.
Jennifer también reveló que el famoso beso era una idea que Madonna había planteado desde el inicio. Cuando tuvo que abandonar el proyecto, Christina Aguilera se convirtió en la nueva incorporación al número musical que finalmente pasó a la historia. De no haberse producido aquel conflicto de agenda, la fotografía más famosa de los VMAs de los años 2000 habría sido muy distinta.
¿Puede Madonna volver a revolucionar el pop?
Conociendo la personalidad arrolladora de Madonna y su gran trayectoria de la industria, no sería descabellado pensar que la Reina del Pop tiene preparada una sorpresa del calibre de hace más de dos décadas en su regreso a los MTV VMAs.
Cada aparición suele concebirse como un acontecimiento cultural en sí mismo, una oportunidad para provocar, redefinir tendencias o dejar imágenes destinadas a sobrevivir durante décadas.
Por eso, más allá de los rumores, teorías y posibles invitados, existe una certeza razonable: si alguien puede volver a alterar la conversación del pop en cuestión de minutos, esa sigue siendo Madonna. Porque la historia de los VMAs (y de la música) ha demostrado repetidamente que, cuando la Reina del Pop es noticia, cualquier cosa puede suceder. Y porque, después de todo, Madonna siempre ha hecho exactamente lo que ha querido.
