‘Faith’, el disco que nació cuando George Michael quería ser como Michael Jackson… y callar bocas
El debut del músico ingles fue un DIY. Se encargó de la composición, de la producción, tocó teclados, bajo, batería...
George Michael / Michael Putland
“Puedo hacer lo que Michael Jackson hace”, se dijo George Michael. Y se puso manos a la obra. Su debut en solitario nació de la infelicidad y de la soledad. Pero también de su sexualidad: “…me enamoré por primera vez. Por eso todo el disco es sobre sexo. Yo sabía que era gay, gay, gay”. Y sobre todo, de su FE. De su confianza en sí mismo. La suma de todos estos factores se traduciría en ‘Faith’… y en ventas millonarias por todo el mundo. El 16 de enero de 1988 era nº1 en USA e iniciaba su larga andadura (de 12 semanas) en lo más alto de las listas.
Harto de las acusaciones que tildaban a Wham! de un producto solo para adolescentes, George Michael decidió romper con el dúo y demostrar que su música era mucho más que eso. Y lo hizo estando en lo más alto. Como tiene que ser. Con un concierto histórico en el estadio de Wembley - al que llamó 'The Final' – en lo que para Michael fue “el día más importante de mi vida”. A continuación, empezó a trabajar en nuevas canciones para su debut en solitario. Y estaba dispuesto a callar muchas bocas.
Se inspiró en sus contemporáneos. En Michael Jackson y en Prince. En una entrevista de Mark Goodier realizada en 2010 para el libreto de la edición ‘deluxe’ de ‘Faith’, el artista reconoció: "Definitivamente, quería estar en su misma estratosfera. Yo había pasado de sentirme feliz estando en ‘Top of the Pops’, a pensar, 'Puedo hacer lo que Michael Jackson hace'. A ver, él acababa de hacer 'Thriller' y ¡por el amor de dios!, yo no podía llegar a eso. Quería estar en esa línea, pero, principalmente, quería hacer música tan buena como la suya".
Tardó más de un año en debutar con el superventas ‘Faith’ (1987). Cuando escribió sus canciones, se sentía “enormemente desdichado y solo”, confesó en la entrevista con Goodier. Creía que esos sentimientos se plasmaron en las canciones y tocaron la fibra sensible del público – aun teniendo en cuenta que el material era extremadamente comercial. “Ellos saben identificar cuando alguien está genuinamente solo y no escribe una letra morbosa. Probablemente nunca volveré a conectar con tanta gente como hice cuando estaba solo”.
Estaba solo, pero también necesitaba aislarse para grabar el álbum. Buscó la tranquilidad de Dinamarca, de una ciudad llamada Randers y de los Puk Studios. Allí encontró un ambiente confortable, sin prensa ni fans acosándole. Él fue el único responsable de la composición y producción de todas y cada una de las canciones de 'Faith, a excepción de una: 'Look at your hands', que co-escribió con David Austin. El disco es un DIY porque él también tocó los teclados, el bajo y la batería en todo el repertorio.
Además, el artista inglés también se inspiró en su sexualidad. “En el periodo de grabación de ‘Faith’ me enamoré por primera vez. Por eso todo el disco es sobre sexo. Yo sabía que era gay, gay, gay. En el fondo de mi corazón, lo sabía”, le decía al periodista británico. El cantante no habló públicamente de su sexualidad hasta 1998, una década después.
Y cuando decidió poner el nombre de ‘FE’ a sus nueve primeras canciones en solitario, lo hizo por un motivo que explicó en su presentación a los medios: "Representa cómo me sentía en ese momento. Es otra palabra que refuerza mi esperanza”. Un himno de confianza en sí mismo y determinación.
‘Faith’, ‘Father figure’, ‘One more try’ y ‘Monkey’ alcanzaron el nº1 en USA, por lo que Michael se convirtió en el primer – y único – artista británico que acumulaba cuatro números uno del mismo álbum en Estados Unidos. Y, por si fuera poco, el LP contenía otros dos singles, ‘I want your sex’ y ‘Kissing a fool’, en el Top 5.
Con su hábil mezcla de pop, R&B, funk, rockabilly de los 50, incluso jazz, ‘Faith’ cambió por completo la percepción que la gente y la crítica tenían del cantante y de su música. Atrás había quedado el chico de pantalón corto y guantes amarillos sin dedos que aparecía en el vídeo de 1984 de 'Wake me up before you go-go'. Lo que veíamos ahora era un tipo rudo, sin afeitar, con una chaqueta de motorista y gafas de aviador cantando sobre temas adultos con letras introspectivas (aunque renegaría de esa imagen en 1990).
George Michael rompió las barreras raciales con ‘Faith’. Fue el primer álbum de un artista blanco que llegaba al nº1 en las listas ‘Top Black Albums’ (hoy llamadas R&B/Hip-Hop) de Billboard. El triunfo significó mucho para George, según declaraba en la revista Jet: “Me hizo mucho más feliz que ‘Faith’ fuera Nº1 en las listas ‘Black’ que cuando fue nº1 en las de pop”.
Su lista de logros y distinciones (como el Grammy a Álbum del Año) es larga. Primer puesto en Reino Unido o Estados Unidos (entre otros muchos países), ‘Faith’ es uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos, más de 25 millones de copias en todo el mundo. Hoy sigue ostentando un lugar preminente en la historia del pop. Finalmente, George Michael calló muchas bocas.