El debut europeo de Prince: diferente, especial, brillante… pero había tan poco público que le puso de mal humor

“Estaba malhumorado. No con el público, sino porque la sala estaba vacía… al final arrojó la púa con bastante fastidio”, contaba un testigo del concierto en Londres

Foto de Prince en un concierto de 1981 / Gary Gershoff

Gabardina beige con tachuelas, tanga negro, medias ceñidas hasta el muslo y pañuelo rojo rodeando el cuello. Era el emblemático y sexi ‘outfit’ que Prince utilizó durante la era ‘Dirty mind’. Una imagen controvertida que lució en la portada, en vídeos, o en los conciertos del tour que le llevaría por primera vez a Europa. El 2 de Junio de 1981 debutaba en Reino Unido, en el Lyceum Ballroom de Londres. Un histórico show en un recinto con poco público que enfadó al genio. No volvió hasta cinco años después. Aunque había concluido su gira con esos tres conciertos europeos, decidió aceptar la invitación de Mick Jagger y fue telonero de The Rolling Stones en Los Ángeles. La propuesta era demasiada tentadora, pero nunca debió hacerlo.

A los 23 años ya era aclamado por la crítica en América como el sucesor natural de celebridades como Michael Jackson, Jimi Hendrix o Mick Jagger. Elogiaban tanto sus extravagantes shows como las canciones de sus tres LP’s – ‘For you’, ‘Prince’, ‘Dirty mind’ - que él “había escrito, arreglado, interpretado, producido… un niño prodigio capaz de tocar 26 instrumentos”, se podía leer en un comunicado de prensa de la prominente firma británica Tony Brainsby Publicity Ltd.

Sin embargo, ‘Dirty mind’, apenas había tenido difusión debido a las letras sexualmente explicitas y subidas de tono. Se presentaba con una imagen andrógina y provocativa y un emblemático ‘outfit’ que no escapaba a los comentarios de la crítica.

‘Dirty Mind Tour’, su primera gira como cabeza de cartel, arrancó en USA, con algunos conciertos en Diciembre de 1980 y otros en Marzo y Abril de 1981. Después, cruzó el charco y por primera vez actuó en Europa. ‘Mente Sucia’ llegó a Ámsterdam, Londres y París. Tres shows íntimos. Era una presentación preliminar al público internacional con la idea de completar la mini-gira con otras fechas. Pero los recintos no se llenaron… y los conciertos previstos nunca se hicieron realidad.

El 2 de Junio de 1981, Prince actuó en Londres. Su legendario debut tuvo lugar en el Lyceum Ballroom en la calle Strand. Las entradas costaban 3 libras. La hora: las 7:30 pm. Coincidiendo con esta aparición, Warner aprovechó para lanzar el single ‘Uptown’/ ‘I wanna be your lover’, temas que marcaron los cimientos del ‘Sonido de Minneápolis’.

En ese primer concierto en Reino Unido, Prince salió con su banda habitual de cinco músicos a un escenario con dos niveles diseñado por Leroy Bennet. Los guitarristas (Andre Cymone al bajo y Dez Dickerson) en primera fila flanqueando a la estrella. Y subidos a una plataforma de aluminio, en segundo plano, estaban los teclistas (Lisa Coleman y Matt Fink) y el batería (Bobby Z). La duración del set: 75 minutos.

Martin Colyer, de Radio Times, testigo del estreno del genio en la capital inglesa contaba: “Recuerdo que estaba virtualmente vacíono se había hecho mucha promoción. Fue un show espectacular, con Prince tocando la guitarra de forma magistral. Él y los guitarristas vestían ropa interior y gabardinas… todo era muy loco. Yo estaba justo enfrente, bueno, toda la audiencia estaba ahí. Él estaba malhumorado. No con el público, sino porque la sala estaba vacía. Se largó al final y arrojó la púa con bastante fastidio”.

No volvería al país en cinco años.

Gary Crowley, periodista de BBC Radio, también asistió a la legendaria actuación: “No puedes olvidar la primera vez que ves a Prince en concierto. Para mí fue en 1981, en un Lyceum Ballroom medio vacío. Salió con una gabardina beige con tachuelas, un pequeño slip negro, calcetines de muslo alto ceñidos y tacones con flecos… y dominó completamente el recinto. No podías retirar tus ojos de él. Entre el público estaban Malcolm McLaren, Bob Geldof, Paula Yates… Todos lo supimos al instante. Esto era diferente. Esto era algo especial. Esto era Prince”.

De los shows de la gira de ‘Dirty Mind’, calificados como extravagantes, el New York Times publicaba: “Sobre el escenario Prince despliega un desenfrenado erotismo. Pero es un artista tan carismático que su estilizada lascivia no ofende... es la encarnación de la licencia sexual. Con su atrevida elegancia y su maestría musical es el heredero de las desafiantes tradiciones del rock and roll de Elvis Presley, Jimi Hendrix y Mick Jagger".

El brevísimo recorrido europeo concluyó con un tercer concierto el 3 de Junio en el Teatro Le Palace de París. No se prolongó por la poca repercusión que obtuvo. Y estaba previsto que fuera en Europa donde pusiera punto y final a su presentación en directo de ‘Dirty mind’

Pero no fue así. Recibió una invitación de Mick Jagger para que ser telonero de The Rolling Stones en los dos conciertos en Los Ángeles en Octubre de 1981. Promocionaban el LP ‘Tatoo you’. Era una propuesta demasiado tentadora como para rechazarla. Sin embargo… fue un infierno para Prince. Recibió abucheos, insultos, burlas… le arrojaron comida, botellas de cerveza. Fue la última vez que Prince actuó como telonero.