The Weeknd y su Blinding lights entran en la historia con su show en la Super Bowl 2021

El canadiense no escatimó en recursos para ofrecer un montaje audiovisual y musical a la altura de lo que se espera de esta actuación

The Weeknd

The Weeknd, durante su actuación en la Super Bowl 2021 / Kevin Mazur/Getty Images for TW

Este año ni la pandemia ha podido cancelar la Super Bowl 2021. Con todas las medidas de seguridad posibles, llegaba el evento deportivo por excelencia que siguen millones de personas en todo el mundo. Y no sólo el deporte es el gran aliciente de este acontecimiento. La publicidad grabada para este momento o, sobre todo, el espectáculo musical del intermedio mantienen en vilo a los que siguen con fidelidad este acontecimiento año tras año. Y este 2021 The Weeknd ha sido el encargdo de ofrecer un descanso espectacular pero sin sorpresas y con Blinding Lights como traca final.

Eso sí, Rosalía, como ya sabíamos, no estuvo aunque muchos la seguían esperando como pudimos ver en redes donde los memes se centraron en el canadiense.

El principal atractivo de su show fue, sin lugar a dudas, una mastodóntica escenografía gracias a la que pudo jugar presentando diferentes escenarios para cada uno de los grandes éxitos de su carrera que interpretó completamente en directo: Starboy, The Hills, Can't feel my face, I feel it coming, Save your tears, Earned it, House of ballons y Blinding lights.

Cada uno de los 7 millones de dólares que el solista canadiense ha invertido en esta actuación del descanso de la LV Super Bowl se pudo apreciar en el estadio Raymond James de Tampa Bay. Decenas de personas en el cuerpo de baile, una gigantesca estructura con varios niveles y escenarios y una propuesta visual 100% After Hours que nos dejó con la boca abierta.

No fue un show con el que volverse locos (tampoco la situación en EE UU invita a ello) pero sí una brillante interpretación de lo que un espectáculo musical debe ofrecer. Y una oportunidad única para un artista como Abel Tesfaye para promocionar el 10º aniversario de su carrera musical.

La performance final con todo un ejército de The Weeknds customizados con su traje negro y su americana roja es ya historia del espectáculo del descanso de la Super Bowl 2021. Fue la guinda de un show que no podía terminar de otra manera que con Blinding lights, la canción que ha sido la banda sonora del 2020.

El canadiense prometió que su espectáculo sería para todos los públicos en plena pandemia y cumplió su palabra. Las vendas de la propuesta estética de After hours se convirtieron en máscarillas blancas que convertían a sus bailarines en sus dobles anóminos. Sin grandes sorpresas pero con una producción y una escenografía triunfal.


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